sábado, 21 de junio de 2008

Esperanza Aguirre perpetra su enésima fechoría: da la puntilla al pequeño comercio


Se veía venir desde hace tiempo, y así lo denunció UNT hace meses: Esperanza Aguirre iba a por el pequeño comercio. Pues bien, ayer mismo perpetró la fechoría con una Ley del Comercio que da libertad total de apertura, tanto en horarios como en días. ¿Cómo puede ahora competir el pequeño comercio con las grandes superficies que pueden permitirse precios y horarios de "dumping" gracias al trabajo precario del que se sirven?

Con estas leyes "liberalizadoras" no pierde sólo el comerciante de barrio, sino que perdemos todos. Cuando tengamos que trabajar nosotros o nuestros hijos, gracias a los golpes que reciben a diario los autónomos y los pequeños empresarios, al final sólo quedará recurrir al empleo precario y a las migajas que nos cedan graciosamente los grandes grupos capitalistas. Porque no es cierto que seamos sólo consumidores: somos personas, y además de consumir también trabajamos para poder vivir.

Por cierto, estos días hemos tenido que escuchar las quejas de más de un votante de la señora Aguirre afectado por esta medida y que se sentía engañado... ¿Engañado? ¿Acaso desde el PP -y desde el PSOE- no nos hablan día sí y día también de "liberalizaciones", "flexibilizaciones", etc.? ¿Y a qué creen estos votantes despistados que se refieren cuando utilizan ese lenguaje? ¿Acaso puede esperarse otra cosa de unos políticos que están vendidos todos al gran capital -como demuestran sus generosas jubilaciones de la política en las multinacionales- y para los que los españoles no somos más que una coartada democrática dócil y manipulable, destinada sólo a ratificar en las urnas lo que ellos previamente han decidido en sus despachos?

O los trabajadores nos vamos concienciando de esto, o los golpes a nuestros derechos socio-laborales y a nuestra dignidad no habrán hecho más que empezar.

Y por cierto, ¿dónde están los "sindicatos" del Sistema? Ni se les ve, ni se les espera...
Hoy más que nunca hace falta un nuevo sindicalismo.
Hoy más que nunca es necesaria la voz del Nacionalsindicalismo.
Hoy más que nunca es necesaria la Unión Nacional de trabajadores.