miércoles, 30 de abril de 2014

Manifiesto del 1º de Mayo de 2014


Manifiesto del 1º de mayo de 2014


El 1º de Mayo es una fecha importante para los trabajadores de todo el mundo. Esta fecha conmemora la lucha de los trabajadores de Chicago un 1 de mayo de 1886, cuando reclamaban la jornada laboral de 8 horas, reclamación justa que fue aplastada a sangre y fuego. Hoy, en 2014 aquella lucha sigue siendo actual y necesaria.

Desde que el sindicato UNT se fundara en el año 1978, hemos sido testigos de cómo cada 1º de mayo los derechos laborales y sindicales de los trabajadores han seguido sufriendo continuos ataques por parte del sistema liberal capitalista, representado por el bipartidismo de PSOE y PP, con la colaboración indecente de los “pseudo sindicatos” de clase UGT y CCOO. Año tras año, los derechos de los trabajadores son recortados, poniéndonos al nivel o incluso muchas veces por debajo de ese año 1886 al que aludíamos al principio.

Tras padecer con especial dureza los efectos de las políticas económicas y monetarias de la Unión Europea, y particularmente los efectos perversos de nuestra pertenencia al Euro, el escenario de este año 2014 no se presenta mucho mejor que en años anteriores, por mucho que la propaganda oficial diga que ya estamos saliendo de la crisis. Este año estamos tocando fondo, y es posible que se termine por dejar de destruir empleo al ritmo de años anteriores sencillamente porque ya apenas queda empleo que destruir: cuando el 26% de la población está desempleada parece imposible que se pueda destruir más empleo. Sólo en países subdesarrollados se llega a cifras superiores, siendo España (junto a Grecia) el país desarrollado con peores cifras de desempleo. Es difícil caer más bajo, pero de ahí a decir que se ha salido de la crisis, la diferencia es abismal. ¡Que se lo pregunten a los 6 millones de parados, muchos de ellos de larga duración!

Desde 1977 hasta 2012, y siempre con la excusa de crear empleo, los trabajadores españoles hemos sido testigos de 16 reformas laborales. Todas ellas, enfocadas a tener un empleo más precario, con menos derechos y que además han servido para fomentar el monopolio y los privilegios sindicales que tienen CCOO y UGT.

Con este escenario de continuas reformas laborales y de precarización de las condiciones laborales, el principal colectivo perjudicado en materia laboral, económica y social es LA JUVENTUD. ¿Qué futuro les espera a nuestros jóvenes? ¿Qué educación reciben, cuando vemos la continua baja calificación que obtiene siempre España en los Informes Pisa de calidad educativa? ¿Qué tipo de empleo van a tener a lo largo de su vida? ¿Cuánto van a cotizar para poder tener una pensión?

Las continuas reformas educativas no fomentan el esfuerzo académico, y así vemos cómo la excelencia educativa brilla por su ausencia, fomentándose modelos diferentes en cada región sólo para fomentar las diferencias entre españoles.

En materia laboral hemos visto en los últimos años cómo se ha modificado el Contrato de Formación y Aprendizaje (alargándolo hasta los 30 años, pudiendo encadenar distintos contratos de este mismo tipo en la misma empresa sólo con cambiar la “actividad laboral o la ocupación”), se ha creado el Contrato indefinido de apoyo a emprendedores (que permite despedir sin más explicaciones y sin indemnización alguna, durante todo el primer año como si de un periodo de prueba se tratase), o se ha flexibilizado el Contrato a Tiempo Parcial (permitiendo la realización de horas complementarias sin control para tener trabajadores por los que se cotiza menos y que en la práctica trabajan jornadas completas).

Los jóvenes están sin trabajo, sin formación académica y sin futuro, y en el mejor de los casos con empleos precarios, poco estables y en régimen de semiesclavitud, sin apenas derechos laborales, con despido libre y gratuito. ¡Menuda perspectiva!

En definitiva, y dado que no se invierte lo suficiente en investigación, desarrollo e innovación, frente al dilema de competir en calidad (como hacen los países avanzados) o en precios (como hacen los países subdesarrollados), se opta cada vez más abiertamente por el segundo modelo, rebajando salarios y derechos laborales para acercarnos cada vez más a la situación laboral de China, India o Bangladesh. Ese es su modelo y a eso nos dirigen. La gran pregunta es: ¿se lo vamos a permitir?

Por todo ello, desde el Sindicato UNT, como todos los 1º de mayo, denunciamos las dos causas fundamentales de esta situación: el comportamiento semiesclavista de este sistema económico perverso y el acatamiento constante de los “pseudo sindicatos” CCOO y UGT, de todas las medidas que vienen desde la cúpula del mismo Sistema capitalista mundializador.

Invitamos a los trabajadores españoles a construir un nuevo sindicalismo, abandonando las filas de los “sindicatos” del Sistema, cómplices de todas estas reformas laborales y aglutinando las filas de UNT, luchando por los principios de un Sindicalismo Nacional, cuya prioridad sea la Justicia Social con una economía al servicio del hombre y no al revés.

Hoy más que nunca ES 1º DE MAYO y hoy más que nunca la BANDERA DEL NACIONALSINDICALISMO SIGUE ALZADA.