domingo, 27 de junio de 2010

UNT denuncia la hipocesía de UGT y CCOO y su convocatoria de Huelga General


En la última reunión de la Junta Nacional de UNT nuestro Sindicato decidió mantener su actitud crítica frente a los pseudo sindicatos del Sistema y su actitud hipócrita ante la próxima Reforma Laboral con una convocatoria de Huelga General para el próximo 29 de septiembre, convocatoria que parece estar condenada al fracaso desde el principio.

Para empezar, CCOO y UGT debieron plantarse ante el Gobierno hace ya varios años, cuando la crisis era una evidencia mientras desde el Gobierno no sólo se negaba la realidad, sino que se seguía una política de derroche, de falta de previsión y de ausencia de reformas profundas en el Sistema. Desde luego no se trataba de aplicar las falsas recetas del PP (que suponían mantener la esencia de los fallos del propio Sistema a costa de los trabajadores), sino precisamente de que desde el propio movimiento sindical se plantearan los cambios profundos necesarios y sobre los que UNT ha incidido especialmente en los últimos años. Pero no, mientras la lluvia de millones de euros les siguió llegando, UGT y CCOO siguieron dando su apoyo incondicional al incompetente Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y cuando su incompetencia le ha llevado a adoptar medidas desesperadas es cuando hacen como que protestan. ¡¡¡A buenas horas!!!

Desde UNT queremos dejar claro que, desde ese mismo momento, UGT y CCOO quedaron inhabilitadas para encabezar ninguna protesta contra el Gobierno socialista. Su desprestigio es muy anterior a esto, por supuesto, pero en caso de que hubieran reaccionado a tiempo con un poco de dignidad, desde UNT no hubiéramos dudado en apoyar su crítica y sus protestas (aun denunciando su discurso siempre parcial y destinado a apuntalar el propio Sistema, no lo olvidemos; no nos cansaremos de repetir que no es que el Sistema tenga fallos, sino que el fallo es el propio Sistema liberal-capitalista).

Ya con ocasión de la huelga de funcionarios UNT propugnó la necesidad de dar una respuesta sindical unitaria, generalizada -no sólo sectorial, sino implicando a toda la sociedad- y contundente, de forma proporcional a la agresión del Gobierno a los salarios de los empleados públicos, a los pensionistas, a las madres, etc. Pero CCOO y UGT despreciaron a los demás sindicatos (incluso a CSIF, con quien habían concretado las protestas y a la que negaron la palabra en el acto principal de protesta en Madrid) y decidieron seguir su propio camino, intentando canalizar el descontento en dos sentidos: por un lado para autojustificarse después de no haber hecho nada durante tanto tiempo, y por el otro para evitar que la indignación popular se les fuera de las manos y fuera dirigida contra el Gobierno o, lo que es peor, contra el propio Sistema del que ellos forman parte.

Su falta de legitimidad moral quedó tan patente que la huelga de empleados públicos fue un claro fracaso, lo cual al final sólo ha servido para reforzar la posición del Gobierno y perjudicar a los trabajadores. Eso es lo único que han conseguido UGT y CCOO con la huelga de empleados públicos, y eso es lo que se puede repetir el próximo 29 de septiembre.

La Reforma Laboral que se está tramitando es una agresión directa a los derechos de los trabajadores, y si el Gobierno ha decidido renunciar al Decreto para tramitarlo como Proyecto de Ley, es precisamente porque espera que el texto se endurezca más introduciéndose enmiendas de CiU y PP aún más antisociales. Hay quien piensa que la intención es la contraria (frenar esas enmiendas para aparentar un sentido social a pesar de la realidad de los hechos), pero sea como fuere, la realidad última es que se abaratará el despido y que en vez de subvencionarse el empleo, lo que se subvencionará será el despido con el dinero público, como si de esa manera se fuera a generar más empleo.

En unos días UNT hará público un estudio más profundo de la próxima Reforma Laboral, pero sí queremos mostrar desde este mismo momento que nuestra postura es en general negativa (aunque hay alguna medida concreta positiva, en materia de contratación temporal, por ejemplo) y pretende generalizar el empleo precario (generalizando las contratas en detrimento del empleo directo incluso en la Administración Pública, por ejemplo). Por ello entendemos que la respuesta de UGT y CCOO, pese a ser hipócrita y proceder de organizaciones del Sistema y desprestigiadas, es necesaria.

UNT se encuentra en la misma tesitura de principios de junio: ni podemos apoyar a esos falsos sindicatos a los que seguiremos denunciando públicamente, ni podemos tampoco actuar en plan "amarillo", haciéndole el juego al Gobierno y a los capitalistas. Por ello UNT está dispuesta a apoyar activamente la Huelga General y las manifestaciones que se convoquen, pero únicamente si hay una respuesta sindical unitaria, global y beligerante con el Gobierno. En caso contrario, si persisten CCOO y UGT en su actual actitud, UNT se limitará a recomendar la participación en la Huelga General (con derecho a recibir el salario no percibido con cargo a la Caja de Resistencia para quien la secunde) sin promoverla activamente, únicamente como mal menor, al tiempo que desaconsejará la participación activa en las demás movilizaciones. Sólo en caso de que, con los "sindicatos" mayoritarios o sin ellos, se cree una plataforma sindical unitaria y no sectaria, UNT mostrará un apoyo activo a las movilizaciones que dicha posible plataforma convoque.