viernes, 1 de agosto de 2008

Delphi un año después: seguimos sin soluciones...

Puerto Real (Cádiz). ¿Quién se acuerda pasado un año, de la empresa Delphi? Periódicos, revistas, telediarios, manifestaciones. Todo el mundo con el “DELPHI NO SE CIERRA” en la boca, incluso el Gobierno Autonómico andaluz con su Presidentísimo Chaves a la cabeza diciendo que la empresa estadounidense instalada en Puerto Real no se iba a cerrar. Aunque todos sabíamos que si Delphi quería cerrar, cerraría. Y así ocurrió.

Durante semanas las movilizaciones se multiplicaron en Puerto Real, ya que como siempre, con el cierre de Delphi, los más perjudicados (y los únicos) eran los 1.824 trabajadores que formaban la plantilla de la empresa. Los familiares y en especial, las esposas de los trabajadores iban tomando protagonismo en esas manifestaciones, que al final fueron en vano.

Chaves como buen populista que es, supo estar en cabeza de las reivindicaciones sin aparecer en la mayoría de las manifestaciones convocadas. Una vez cerrado Delphi, supo igualmente dar un golpe de efecto, prometiendo a los 1.521 trabajadores restantes de la plantilla (ya que 303 trabajadores fueron prejubilados) un puesto de trabajo en cualquiera de las empresas que se fueran a instalar en la zona en un futuro muy inmediato.

La situación de esos futuros proyectos de empresas que se iban a instalar en Puerto Real y que se iban a encargar de absorber a los trabajadores despedidos de Delphi no fue muy alentadora. La Junta de Andalucía comunicó en su día que había 10 proyectos industriales que estaban muy interesados en la zona para instalarse y que eso se traduciría en más de 3.000 empleos. Pero las empresas no han llegado pasado un año del desastre de Delphi y seguramente esos proyectos empresariales no se concreten hasta 2009 o 2010, en el mejor de los casos.

Ante estos sucesos, ¿Cuál es la situación de los ex trabajadores de Delphi? En noviembre del año pasado los trabajadores comenzaron unos cursos de formación financiados por la Consejería de Empleo de Andalucía, con una duración total de 200 horas, donde adquirían conocimientos de Relaciones Laborales, nuevas tecnologías o sensibilización medioambiental, para facilitar su recolocación en otras empresas o áreas, pero hasta ahora ninguno de los trabajadores ha conseguido recolocarse. Eso sí, en compensación por asistir a esos cursos que no sirven para nada, los trabajadores reciben 400 € mensuales, que en el mejor de los casos los empleados que hubieran tenido un “contrato fijo” en Delphi recibieron una indemnización, cobran el paro y reciben esos 400 € mensuales. Pero desgraciadamente, en la mayoría de los casos no es así. Para muchos “eventuales” ya han agotado las prestaciones por desempleo y logran sobrevivir a duras penas con los 400 € que les dan de limosna por haberles echado de su trabajo.

Lo oscuro de todo este problema es la cantidad de millones de euros que se están “invirtiendo” para solucionar este problema. Por un lado, en los Presupuestos Generales del Estado se habilitaron créditos de hasta 47,5 millones de euros, la Junta de Andalucía se comprometió igualmente a invertir la misma cantidad de dinero, el INEM puso 15 millones de euros y la Comisión Europea 10,5 millones de euros. Toda esta cantidad de dinero para “favorecer el empleo de los trabajadores desempleados”. En total 120,5 millones de euros o para que nos enteremos todos, más de 20 mil millones de pesetas para ayudar a los trabajadores.

¿Todo ese dinero para qué se está empleando? ¿Cómo habiendo más de 20 mil millones de pesetas en la “caja” hay familias que únicamente reciben 400 € al mes para poder sacar adelante a sus hijos? ¿No tienen nada que decir al respecto, los sindicatos “mayoritarios”? Que alguien nos explique qué está pasando.